Informes: sipalkialtai@gmail.com

Preceptos Altaicos

Entendemos por preceptos, aquellas reglas o normas preestablecidas que contribuyen al mejor conocimiento y/o interpretación del arte.

(Click sobre cada precepto para más información y comprensión)

El autocontrol que nos brinda la calma, es la habilidad de dominar las emociones, pensamientos, comportamientos y deseos. No muchos poseen esta habilidad, pero si algo nos debe distinguir a quienes practicamos Artes Marciales es la capacidad de dominio sobre uno mismo. Requiere de tiempo, entrenamiento y mucho trabajo interno. Quien logra control y dominio mental, estará transitando el Do por la senda correcta.

La paciencia es una virtud que se entrena y se adquiere con un adecuado trabajo interno. Es indispensable para ver los resultados y para darnos cuenta que si hacemos lo correcto, tarde o temprano alcanzaremos los objetivos buscados (externos e internos).

Un verdadero Artista Marcial transita sobre todo por el camino de la paz interior, demostrando en cada uno de sus actos cotidianos que lo aprendido es una filosofía aplicable a cada acto de su vida. Escuchando más de lo que hablamos, seguramente encontremos ese camino de una forma más adecuada y acertada.

Transitar por el sendero (el Do) del autoconocimiento es imprescindible para crecer internamente y mejorar cada día. A veces es mucho más fácil conocer a los demás que conocernos a nosotros mismos.

Jamás jactarnos ni ufanarnos de lo que creemos saber y pensar siempre en todo lo que nos queda por aprender, ya que ese será siempre un camino eterno e infinito.

Para con el Maestro, los Sabones, los compañeros, y para con los demás en general. Un Artista Marcial se respeta a sí mismo, respeta mucho a quien pasó por su graduación y respeta siempre al prójimo, evitando conflictos y problemas de cualquier tipo. Un  Altaico es un Altaico las veinticuatro horas del día.

Comprender que aprender y/o ser parte de Sipalki Altai es un estilo de vida y no simplemente aprender a pelear externamente. Se debe ser disciplinado en el Doyang, en el vestuario, y en la vida en general y entender que en cada segundo de nuestras vidas podemos utilizar los recursos aprendidos, sobre todo en nuestras complejas batallas internas.

Para continuar amén de los contratiempos y de aquello que no nos salga como esperábamos. La vida nos presenta un sinfín de barreras, obstáculos y escollos que debemos aprender a vencer y a atravesarlos de la mejor forma y aprender a hacerlo es parte también del camino Marcial, parte de ese “Do” del que tantas veces hablamos pero sin comprender plenamente lo que realmente significa.

Quizás la clave del buen aprendizaje de un Arte Marcial. Compararnos con nosotros mismos y no con los demás nos asegurará mejorar ilimitadamente, como practicantes y como personas, algo esto último que es por supuesto importantísimo para una formación marcial que sea verdaderamente integral.

Ser condescendiente con los compañeros. Ayudar a quien lo necesite sin esperar nada a cambio y saber escuchar sin pensar que todo lo sabemos. Todo el mundo tiene algo para enseñarnos si nuestra intención es aprender. Todo el mundo necesita ayuda en algún momento de su vida y debemos estar dispuestos a brindarla desde nuestro corazón. Es nuestro distintivo en Altai hacer del aspecto grupal un culto (en el mejor sentido de la palabra), cuidando y elevando siempre la armonía y la calidad grupal.